4.9.06

W.W.J.D. 

Omaha Beach, Normandia (Francia) 6 de Junio de 1.944 Chernobyl (Ucrania) 26 de marzo de 1.986Waterloo (Bélgica) 18 de Junio de 1.815 World Trade Center, New York (New York, U.S.A.) 11 de Septiembre de 2.001 Hiroshima (Japón) 6 de Agosto de 1.945 Auschwitz (Polonia) 18 de Enero de 1.945 Tiananmen, Beijing (China) 4 de Julio de 1.989

Hay que elegir qué hacer, qué debo hacer. Estamos rodeados de decisiones, constantes decisiones. Las de algunos de nosotros son más trascendentales que las de otros, pero no dejan de ser igual de difíciles. Somos ejecutores, salvadores o víctimas muy a menudo. Siempre están pasando cosas sorprendentes porque alguien ha hecho o ha dejado de hacer algo. Si no fuéramos así... Si eso que todos conocemos como amor de verdad tuviera el lugar necesario entre todos, entonces, no habríamos vivido la mayoría de esas cosas de las que ni siquiera queremos oír hablar. Seguro que podríamos sonreír con la frecuencia necesaria para no dudar nunca de que vivir es maravilloso.
Muchas veces miro hacia atrás analizando cosas que pasaron, noticias terribles, decisiones crueles. Pienso en cuál hubiera sido mi reacción a tales circunstancias, y no sé la respuesta. No tengo claro mi papel en una situación así, pero tampoco conozco mi verdadera actuación allí. Entonces me planteo que harías tú. Cómo me habrías sorprendido. Pero tampoco tengo la respuesta. Por un instante me siento triste. Hasta que recuerdo el gran momento cumbre. El momento en el que tú tomarías la decisión que daría todo el significado a tu misión entre nosotros.
Golgota, Jerusalem (Israel)
Gracias porque tomaste una decisión que resta importancia a todos los errores que los demás hayamos llegado a cometer. Tu decisión por mí. La decisión difícil. Quiero aprender a decidir.

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21.8.06

cómo 

¿Cömo se elige cada palabra para el momento adecuado?
no dejes que acabe esta historia.

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19.8.06

Back to the start 

Hola amigos,
Es un sábado por la tarde del mes de agosto y cuando debería estar tomando cañas en alguna terraza de verano, estoy encerrada en casa, intentando estudiar y fracasando en el intento.
No sé porqué o como he vuelto a aterrizar en esta página que juntos comenzamos hace ya tres años!!.
He vuelto a releer algunos de los mensajes que escribimos entonces y pensé que eran muy edificantes o constructivos -por usar una palabra más corriente-, recuerdo la sinceridad de nuestras inquietudes y la franqueza con la que nos animábamos unos a otros.
En numerosas ocasiones hemos intentado volver al inicio ... o back to the start como diría Martin Smith, sin lograr mucho. Me gustaría animaros a que escribamos de vez en cuando.

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19.6.06

Pareja Creativa 

Lejos de los arquetipos, la licenciada Goldberg plantea que la pareja más cercana a la felicidad es la pareja creativa.
Estas son algunas características de este tipo de relación:

Comparten proyectos, pero cada integrante se reserva un espacio propio.

Pueden metabolizar positivamente los conflictos.

Cada uno se reconoce como un ser individual, separado del otro.

No basan la relación en los sobreentendidos.

Cada uno se hace responsable de sus éxitos y fracasos, sin responsabilizar al otro cuando se enfrenta con sus límites y frustraciones.

Esperan mucho del otro, pero no todo.

Comparten roles dentro y fuera de la casa.

No se comparan con ninguna pareja, porque son el parámetro absoluto de su propia felicidad.

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17.5.06

Cuánto cuesta mi obediencia a los demás 

"Tomaron a un cierto Simón...y le pusieron la cruz encima." (Lucas 23:26 LBLA)

Si obedecemos a Dios, eso le va a costar más a otras personas de lo que nos cuesta a nosotros, y allí es cuando duele. Si estamos enamorados de nuestro Dios, la obediencia no nos cuesta nada, es un gozo, pero les cuesta bastante a aquellos que no le aman. Si obedecemos a Dios implicará que los planes de los otros son quebrados, y ellos se meterán con nosotros con ello, "¿A esto le llamas ser cristiano?" Nosotros podemos evitar el sufrimiento; pero si vamos a obedecer a Dios, no debemos evitarlo, hemos de dejar que el precio sea pagado.
Nuestro orgullo humano levanta armas en este momento, y decimos - yo jamás aceptaré nada de nadie. Pero debemos hacerlo, o desobedecer a Dios. No tenemos derecho a esperar estar en otro tipo de relación que en el que estuvo nuestro Señor mismo (véase Lucas 8:2-3).
El estancamiento en la vida espiritual llega cuando decimos que podemos aguantarlo todo nosotros mismos. No podemos. Estamos tan metidos en los propósitos universales de Dios que obedecemos a Dios inmediatamente, a los otros les afecta. ¿Camos a permanecernos leales en nuestra obediencia a Dios y pasar por la humillación de rechazar ser independientes, o vamos a afrontarlo del otro lado y decir: yo no les haré pagar el coste de sufrimiento a otras personas? Podemos desobedecer a Dios si así lo escogemos, y traerá un alivio inmediato a la situación, pero seremos una pena a Dios. Mientras que si obedecemos a Dios, él cuidará a los que han sido forzados a ser consecuencia de nuestra obediencia. Simplemente hemos de obedecer y dejar las consecuencias con él.
Cuidado con la inclinación de dictarle a Dios acerca de qué vas a permitir que ocurra si le obedeces.

(traducción de "My Utmost for His Highest" de Oswald Chamber, 1935, día 11 de enero)

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10.3.06

Viviendo en el reino - propósito 

Hoy estaba orando con el famoso "Padre nuestro", recitándolo frase a frase y parándome a pensar y a profundizar en las frases. Llegué a la parte de "venga tu reino, hágase tu voluntad" y me he puesto a pensar en qué estaba haciendo yo para hacer esa parte realidad en mi vida. La respuesta no sé cuál ha sido, porque es difícil saberlo bien, pero desde luego ese no es el fundamento, o el propósito, de mis acciones del día a día.
Si te fijas en esa oración, y en muchas de las palabras de Jesús, nos pide, o exige en realidad, vivir vidas con propósito, en particular, con el propósito de avanzar o "traer a nos" el reino de los cielos. Es cierto que es difícil determinar qué exactamente es el reino de los cielos, pero el objetivo de traerlo es innegable. Cuando oramos "trae a nosotros tu reino" nos ponemos en una posición de necesariamente tener que obrar hacia ello. Pedirle algo a Dios y luego no abrir la mano para aceptarlo es una contradicción tremenda. Hacer de eso el propósito de nuestra vida cambiaría muchas cosas y hábitos y caprichos que nos "permitimos", a veces ilegítimamente porque, en realidad, todo debería centrarse en el reino, y cualquier cosa que no contribuya a ello, desechado. Fuerte, pero innegable. ¿Qué tipo de vida sería uno con el propósito único y exclusivo de traer el reino de Dios?

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5.12.05

Las cosas pequeñas

Estas últimas semanas han sido algo difíciles. Me está resultando bastante difícil mantener la cabeza por encima de la corriente en el área económico y de administración de tiempo. Siempre ha sido algo que me ha costado, pero aquí en Inglaterra ha pasado a la preocupación subrayada del primer plano.
La semana anterior comenzó con -5 libras en mi posesión. Me tuvieron que dejar dinero para ir al partido de Sunderland-Liverpool. El viernes, sin embargo, me dieron finalmente la hoja de pago en mi trabajo (de camarero en un hotel de 3 estrellas), ponía "150 libras". Yo fui corriendo al banco a ver si ya estaba, para pagar mis deudas y comprar regalos de navidad y, en general, sentirme mejor, más seguro en mi dinero. Os lo podéis imaginar, el dinero no había sido ingresado. Resulta que se habían equivocado con el número "swift" de la cuenta.
Llega esta semana, lunes (hoy), cuento con 5 libras porque alguien me devolvió dinero y cobré de otro trabajo (15 libras). Mientras me afeito por la mañana pienso "debería comprarme una nueva cuchilla de afeitar", luego, en clase de ruso algo huele un poco rancio y me doy cuenta que soy yo, "debería comprarme desodorante". El problema es que no tengo dinero...
Fui al trabajo un poco picado porque no me habían pagado aún pero lo intenté pasar bien, orando todo el rato "Dios, tú sabrás lo que te haces" o algo así. Al acabar el turno, mientras me quitaba la corbata, vino mi supervisor y sacó 4 monedas de una bolsita, poniéndolas en mi mano. "¿Y esto?" Responde él: "Que nos han dado propina, os lo doy ya para que no se me olvide." 4 libras, lo justo para comprar cuchillas de afeitar y desodorante.
O bien Dios es bueno, o también estaba harto del olor.

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